domingo, 31 de agosto de 2008

Susan Parrish

Susan Parrish
04 de Enero de 2008
Susan (Claire Forlani) y Joe Black (Brad Pitt)

Hoy hablemos de amores equivocados. En este caso no es un amor no correspondido. Pero, mamita, te equivocaste de muchacho.
Ella conoce a "X" en un barcito un día. El fulano se muere atropellado por un auto, y la muerte toma su cuerpo para llevarse a un hombre que resulta ser el padre de la chica, William. Ok, tienen problemas. Ella queda fascinada con el tipo que conoce en el bar. Y cuando lo ve en su casa, se sorprende, y se enamora. ¡ERROR! Chiquita, es la muerte... Y la boludota se vuelve loca por ese hombre que es todo un misterio. Un hombre que experimenta lo que es la vida por primera vez. Se empieza a enamorar de la ternura, de la inocencia con la que hace las cosas, sin saber quién es realmente.



Cuando era el "fulano"
¡Qué ganas de ir a enamorarte de la muerte!
Pero ¿Qué pasó? La muerte se enamoró de ella. Porque Susan fue la que le enseñó lo que era amar y querer a otra persona. Y lo volvió loco ¡Hasta se la quería llevar a ella también! Las cosas que hace el amor...





Susan: Dime que me amas, ahora.
Joe Black: Te amo ahora. Te amo siempre.


Bill Parrish, lo único que quería era que su hija encontrase el amor, pero cuando se entera de quién es que está enamorada, se quiere morir (je). Hace lo imposible para hacerle entender a ella que no podía amar a alguien que en algún momento se iba a ir... y que simplemente, ¡Era imposible de amar! Y le dice a él algo muy importante: Ella no se enamoró de él, porque no sabe quién es. Porque no le es sincero, y porque no le corresponde apoderarse de la vida de otro hombre. De un hombre, porque él no lo es.

William Parrish: El amor es pasión, obsesión, una persona que necesites para
vivir. Si no empiezas con eso, ¿Con qué vas a terminar? Con una decepción. Yo
digo que encuentres a alguien a quien puedas amar locamente y que te ame de la
misma manera. ¿Y cómo lo encuentras? Olvida tu cabeza, y escucha con el corazón.
Yo no estoy escuchando ningún corazón. Toma el riesgo, Y si sales lastimada,
volverás. Porque, la verdad es que no hay sentido en que vivas una vida sin
esto. Hacer el viaje y no enamorarte profundamente- bueno, no has vivido nada de
la vida. Tienes que probar. Porque si no pruebas, no has vivido.


La muerte recapacita... y milagrosamente, luego de que se lleva a esa persona que se tenía que llevar, vuelve a la vida al pobre infeliz al que le tomó prestado el cuerpo. Ok, muy fantasioso... pero tierno, porque Susan tiene la posibilidad de conocer a la persona que realmente era dueña de ese envase.

Ahora, mi pequeño análisis. Yo creo que ella realmente se enamoró de la muerte. De ese hombre que descubría todo por primera vez, y que estaba loco por la mantequilla de maní. Y si, una no elige de quién se enamora, sino de las pequeñas cosas que hacen a esa persona especial. Quizás es algo que notamos solo nosotros, pero es suficiente como para hacernos crecer algún tipo de sentimiento... lo que sea... El gancho sí fue el tipo en el bar. Pero lo que vino después ya no era ese hombre encantador que conoció una mañana, sino la esencia de esa persona tan inocente, que resultó ser la muerte.

Me parece que el hecho de que ella no sepa quién es él realmente, no tiene nada que ver. Quizás si lo ponemos desde el lado de "la mentira", o "la omisión de información importante", pero sino... ¿Hay algo malo en que se quieran?
En fin. El hecho de que el tipo vuelva de la muerte me parece medio raro. No sé... después de todo, no es la persona de la que Susan se enamoró, no es la misma personalidad... ¡Yo qué sé! Tiene la vida para conocerlo. Y quizás esa chispa era el comienzo...

¿Qué más esperanzador que esto? Si hasta a la muerte le llega el amor... HAY QUE SEGUIR CREYENDO!

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